A la hora de poner en venta o arriendo una propiedad, se cree que es mejor cuántos más agentes inmobiliarios la tengan, para dar rapidez a la gestión.

¿Pero es esto cierto?

Todo comienza por la confianza que tengo en el agente elegido, si sus capacidades son las adecuadas, ud. sabrá que tiene un aliado, ya que para él sus intereses serán lo principal.

El agente inmobiliario que trabaja en exclusiva no media con el comprador, simplemente cuidará lo que el vendedor necesita y quiere, trabajando de la mano con él.

Por lo tanto, la exclusividad se da en ambos sentidos, él cliente tiene un solo agente y agente un solo cliente al cual cuidar y guiar en el proceso.

Así como el corredor inmobiliario tiene obligaciones el cliente también, ya que le debe fidelidad, saber escucharlo, fiabilidad, transparencia, confidencialidad, prudencia y diligencia.

El vendedor necesita vender rápido, vender mejor, no equivocarse y llegar a todos los interesados.

El agente exclusivo le ofrecerá mejores garantías de precio y plazo, confianza mutua. Seguramente el agente exclusivo será más caro en su comisión, pero tiene una red de corredores que harán que se cumplan los objetivos acordados.

¿Y se puede trabajar con un comprador en exclusiva?

¡Claro! Y obtendrá en su presupuesto la mejor propiedad disponible en el mercado.