A tres meses del comienzo del estallido social en Chile, podemos decir que según las cifras que entregan oficialmente la Cámara Chilena de la Construcción, el sector ha sido golpeado con una baja de un 40%. En un comienzo se creía que las áreas más cercanas a las manifestaciones y los metros más dañados harían que los inmuebles de desvalorizaran rápidamente, pero en un análisis más acabado, nos damos cuenta que el sector de Plaza Italia, por ejemplo, no es el más afectado.

Los primeros afectados fueron los que estaban construyendo, sus trabajadores tenían serios problemas para llegar a las obras y no podían cumplir con los plazos de horarios de trabajo, retirándose antes durante casi más de un mes, retrasando así entregas de proyectos casi terminados.

Los que estaban en proceso de compra, también se vieron afectados. La banca tenía un horario más corto, menos sucursales operativas, problemas con transacciones y firmas en notarias. Junto con esto venía la tan temida alza de tasa. Después de estar a niveles extraordinariamente bajos, cerca del 1% de tasa de interés, se congeló, para reanudar actividad con una leve alza, que ha sido pequeña pero sostenida a medida que pasan los meses. Los requisitos para los créditos hipotecarios también están más estrictos. Todos temen invertir, nadie quiere prestar plata y perder…

El cuarto trimestre de 2019 cerró con plusvalía 0, ¿es malo? No tanto, incluso es hasta sano, como señalan algunos expertos. Las tasas de plusvalía en Chile crecían sostenidamente en los últimos 3 años, un año en que se vean estables quita la sombra de vivir una burbuja inmobiliaria.

Las viviendas habitacionales, incluso las del centro, tanto en venta como arriendo no debieran tener variación, otra cosa son los locales comerciales, que sí se ven afectados con las manifestaciones y vandalismo de los últimos meses. Los arrendatarios devuelven los locales, saqueados, porque no pueden sostener el arriendo. Ahí queda el local hasta que vuelva la calma, destruido, desocupado, sin interesados, pierde el que no pudo pagar más el arriendo y el dueño del local, también pierde la ciudad, una ciudad desocupada, llena de locales vacíos, con latas en vez de vidrios… perdemos todos.

Respecto al arriendo habitacional en comunas como Renca y Estación Central, afectadas por barricadas y cortes de tránsito, podrían perder interés por parte de arrendatarios vs otras comunas menos afectadas como Independencia, Conchalí y San Miguel.

Las cotizaciones de segunda vivienda caen a la par, un 35% menos de cotizaciones se han tenido en este ítem.

Es tiempo de arriendos, la gente teme embargarse en deudas de largo plazo, sobretodo por la estabilidad laboral, ya no estamos tan seguros, un bien raíz es una gran inversión, nadie quiere perderla frente a una crisis económica. Habrá que esperar los signos de reactivación y estabilidad, sin perder de vista las oportunidades que pueden llegar para hacer una excelente inversión.