Antes de iniciar el proceso de comprar una casa, deberemos tener en cuenta, dos pasos muy importantes: cual es nuestra capacidad de endeudamiento y que factores emocionales son con los que nos enfrentaremos.
Comprar una casa es un momento emocionante y estresante, al mismo tiempo.
Primero, antes de la búsqueda de una casa, es necesario conocer nuestra capacidad económica de compra, es decir, cual es el importe máximo que podremos destinar a la compra de nuestra futura casa.
La capacidad de pago o el esfuerzo para la compra de una casa se sitúa en torno a un 30-35% de tu ingresos netos, de forma que una vez pagada la cuota del préstamo hipotecario, el comprador disponga de un nivel de ingresos suficientes para atender los gastos habituales de su familia.
Para el cálculo de la cuota del hipotecario, simplemente puedes ingresar a alguna página de un banco y ocupar el simulador de crédito hipotecario, también algunos simuladores te calculan según tu ingreso el monto máximo a pagar de cuota.
Ten en cuenta que al iniciar el proceso de compra de tu casa te influirán dos tipos de factores, objetivos y emocionales.
Los factores objetivos dependen de tu estilo de vida y familia, pero por lo general son: cercanía a colegios, clínicas, supermercados, conectividad, áreas verdes, centros comerciales y medios de transporte.
Los factores emocionales, que tienen más peso para de decidirnos a comprar una casa son: zona o el barrio donde hemos crecido o vivido; cercanía de padres, familiares amigos.
Así que teniendo claros estos factores, debes contactar a un profesional que te oriente en la compra, no desesperes y ajusta tus gustos a tu presupuesto.



