Para las parejas jóvenes que sueñan con su casa o departamento propio, existe una figura de contrato que da la posibilidad de comenzar pagando el arriendo de un inmueble para luego comprarlo, deduciendo todo lo pagado del precio de la vivienda y todo en el mismo contrato.

Así como existe el leasing automotriz, existe esta figura que nos permite arrendar una vivienda por un período de tiempo definido para que luego pase a ser de su propiedad. Transcurrido este periodo, que es pactado previamente entre las dos partes, el arrendatario pasa a ser propietario del inmueble, y a pagar un poco más de mensualidad, pero ya no estaría pagando un arriendo, sino un dividendo.

A veces los productos bancarios son un poco complejos de comprender, así que destaquemos los puntos más importantes de la manera más sencilla posible:

¿A quién le sirve este tipo de contrato?

Está dirigido principalmente a profesionales jóvenes y a personas que no tienen demasiada capacidad de ahorro en el momento de comenzar con este tipo de proyecto, pero que se espera que se incremente con el tiempo, ya que el valor de la cuota mensual sube al terminar el periodo de arriendo y al comenzar a pagar el resto del valor del inmueble.

Uno de los pocos límites de este tipo de contrato es que la vivienda, nueva o usada se encuentre en áreas urbanas.

¿Cómo hacer un contrato de arriendo con compromiso de compra?

Es necesario trabajar con una corredora inmobiliaria que redacte este tipo de contrato con un abogado, ya que cada caso es diferente y lo que tenemos que estipular minusiosamente es cada cláusula con el fin de evitar conflictos futuros entre las partes. Hay que dejar claro en el contrato desde cuál de las partes correrá con los gastos administrativos notariales, trámites necesarios a la hora de firmar el contrato y traspaso de la propiedad, como así quién correrá con los gastos de arreglos que la propiedad necesite durante este período de tiempo. En este punto hay que ser muy cuidadoso con la fecha en que se ocasionan los daños. Por ejemplo, si arriendo en diciembre, probablemente no vea que el techo tiene que ser reparado hasta la primera lluvia del invierno, ¿quién debe correr con el gasto?

¿Cuáles son las ventajas y desventajas de este tipo de contrato?

La primera ventaja que se puede identificar es la de empezar pagando el arriendo de un inmueble que, con el paso de los años va a ser propio. Otro gran beneficio es que se ahorra el IVA, así lo estipula el SII. Bajo esta modalidad es más sencillo realizar prepagos y así poder amortizar antes la deuda. Los requisitos para optar a este tipo de contrato son menos que los que se piden para un crédito hipotecario en lo que respecta al pie inicial. Lo que si tendrán que tener es una cuenta de ahorro para leasing habitacional, fraccionando el pie en las cuotas de arriendo pactadas previas a la compra.

La primera desventaja es que el inmueble no pasará a nombre del arrendatario sino hasta pagar la última mensualidad de la compraventa, por el contrario, en el caso del crédito hipotecario, el propietario adquiere el título del inmueble inmediatamente firmada la compra. Otra desventaja es que las tasas de interés suelen ser más altas.